Ilustración elaborada con Claude.ai y ChatGPT

Reporte de Análisis Energético: 24 de febrero de 2026

Geopolítica, energía y transición venezolana: tres variables que hoy se mueven juntas.

Donald Trump, el factor que desafía la presión bajista en el mercado petrolero

A pesar de que las proyecciones de un suministro excedentario de petróleo y la incertidumbre en el entorno financiero internacional continúan presionando el mercado petrolero a la baja, los precios del barril se han visto principalmente influidos por una fuerte prima de riesgo geopolítico, que ha impulsado los precios del barril al alza durante la semana pasada.

Como ya es habitual en esta nueva normalidad, la Administración del presidente Donald Trump protagoniza los eventos. El presidente estadounidense ha empezado a transitar el segundo año de su mandato, enfrentando reveses judiciales internos mientras escala la presión sobre Irán, intenta dinamizar la paz en el Medio Oriente y busca impulsar cambios políticos en Venezuela, que, a su vez, se desbordan al resto de la región.

El petróleo registró su mayor alza desde octubre mientras el mercado pondera si las conversaciones nucleares entre EE. UU. e Irán lograrán evitar una intervención militar norteamericana de consecuencias imprevisibles.

Geopolítica

La geopolítica no solo se refiere a conflictos bélicos o políticos entre naciones; en el caso de un país del tamaño de EE. UU., la mayor economía del mundo, los cambios internos pueden desencadenar efectos globales. La decisión de la Corte Suprema sobre la legalidad de los aranceles que la administración de Trump ha venido imponiendo representa uno de esos casos.

El dictamen de la Corte Suprema

La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de frenar una de las herramientas comerciales más agresivas de la administración Trump en su intento de reestructurar su balanza comercial, su déficit estructural y la geopolítica mundial; ahora los mercados energéticos tienen que decidir qué funciona y qué no.

En una decisión dividida, 6 a 3, la Corte anuló la mayoría de los aranceles generalizados impuestos mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), al sostener que dicha ley no otorga al poder ejecutivo la autoridad para imponerlos. La acción del mismo tribunal elimina los aranceles generales de más del 10% implementados desde abril de 2025 y debilita el argumento de emergencia utilizado contra México, Canadá, China y otros países.

En todo caso, los aranceles sectoriales sobre el acero, el aluminio, los automóviles y las autopartes se mantienen intactos bajo estatutos comerciales separados. También los acuerdos comerciales alcanzados con India, Indonesia, Taiwán y Vietnam, en los que se utiliza esta herramienta, se consideran logros del mecanismo.

Pero el contexto fiscal ha cambiado. Desde febrero, Washington ha recaudado casi $300 mil millones en aranceles aduaneros, un 60% más que el año anterior, al pasar la tasa efectiva del 3% al 13%. Sin embargo, los importadores podrían ser elegibles para reembolsos que podrían superar los $100 mil millones, ya que la decisión del tribunal podría dar lugar a acciones legales.

No obstante, no todo está dicho todavía, tal como advirtió el secretario del Tesoro, Bessent: «La administración cuenta con un número de instrumentos en su caja de herramientas». El presidente Trump ya ha anunciado que, de acuerdo con la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, impondrá un arancel del 10%, que luego incrementó a 15%, debido a preocupaciones sobre la balanza de pagos. Aunque esta facultad limita los aranceles al 15% y su vigencia a 150 días sin la aprobación del Congreso. En otras palabras, le dará a la administración menos margen de maniobra mientras diseña una política alternativa. La era de los aranceles de emergencia como garrote del comercio ha terminado.

Tensión entre Estados Unidos e Irán

La relación entre Estados Unidos e Irán se encuentra en una etapa de elevada tensión, caracterizada por un ultimátum presidencial y un despliegue militar significativo en la región. El portaaviones Gerald Ford y su grupo de apoyo ya se encuentran en el mar Mediterráneo, tras concluir con éxito la misión «Absolute Resolve» en el Caribe. El presidente Trump ha establecido un plazo de 10 a 15 días para que Irán acepte un nuevo acuerdo nuclear. Si bien sostiene que prefiere alcanzar una solución negociada, también ha señalado que contempla la posibilidad de realizar «ataques militares limitados» en caso de que no se produzcan concesiones sustanciales por parte de Irán.

El régimen iraní ha respondido con una demostración de fuerza, probando un nuevo misil de largo alcance en el estrecho de Ormuz, el cuello de botella más importante para la exportación de petróleo de la región. Paralelamente, el canciller Abbas Araghchi afirmó que Irán está «preparado para la paz» y que presentará un borrador de propuesta en los próximos días, aunque Teherán ha fortificado sus instalaciones nucleares ante un posible ataque. Israel estima que las probabilidades de un acuerdo son muy bajas y que lo más conveniente para la región es un cambio de régimen.

Otros conflictos regionales

Los conflictos en Ucrania-Rusia e Israel-Gaza no generaron noticias capaces de mover la postura del mercado petrolero. Las conversaciones de paz Rusia-Ucrania (mediadas por EE. UU. en Ginebra) fueron suspendidas prematuramente sin avances significativos.

Trump convocó el jueves la reunión inaugural de su recién formada Junta de Paz, integrada por más de doce países, en la sede del Instituto de Paz Internacional (IPI), donde reveló promesas de financiación y describió planes para la reconstrucción de Gaza. Esto convierte a Gaza en la primera prueba de un nuevo modelo de gobernanza internacional, uno que promete estabilización sin resolver la cuestión de la autoridad política.

Fundamentos del mercado

Los inventarios de petróleo crudo en Estados Unidos disminuyeron en 9 millones de barriles durante la última semana, según datos de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) publicados el jueves, lo que representa una disminución del 5% respecto al promedio de los últimos cinco años. Los inventarios de gasolina y demás productos petroleros se comportaron de manera similar, lo que se tradujo en una reducción del total de inventarios comerciales de 19,1 millones de barriles. Por la magnitud y la alineación con otra data, esto parece indicar un incremento de la demanda, pero tendremos que esperar para confirmar esta tendencia.

La producción de crudo en EE. UU. se ha recuperado y nuevamente sobrepasa los 13 millones de barriles por día (MMBpd) después de los cierres, como consecuencia del clima invernal. Las actividades de taladros de perforación y de equipos de fracturamiento hidráulico se han mantenido constantes.

La OPEP+ mantiene la expectativa de iniciar otro ciclo de incrementos de producción, pero no todos sus miembros han alcanzado las cuotas previstas, lo que también los lleva a continuar la narrativa de sobreproducción que empuja la Agencia Internacional de la Energía. De manera que la incógnita, de materializarse la amenaza, reside en si Arabia Saudita, los EAU e Irak pueden aumentar más que las caídas del resto de los miembros, por lo tanto, no se descarta que se lleve a cabo una redistribución de las cuotas actuales.

Existe un reajuste en las compras de crudo ruso entre India y China: India negocia con EE. UU. la compra de crudo venezolano en vez de ruso. Los chinos estarían adquiriendo el crudo ruso que quedaría sin destino a un precio descontado. Estos movimientos no afectan el mercado petrolero internacional, aunque sí el nivel de ingresos de Rusia.

En general, la actividad económica se perfila como un soporte para el incremento de la demanda petrolera global, y en ello hay que enfocarse. A lo largo del tiempo, el suministro, fundamentalmente en Brasil, Guyana, Argentina y Canadá, tiende a crecer, pero no alcanza los volúmenes pronosticados de excedentes de 2 a 4 MMBpd.

Precios del crudo

Desde mediados de febrero, los precios han experimentado un rally impulsado por la geopolítica, aunque con correcciones menores en sesiones de menor tensión. El principal catalizador ha sido la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, incluidos los problemas internos en Irán y las políticas represivas de este contra su población.

El aumento de precios en lo que va del año es notable y prácticamente revierte las caídas de 2025. De hecho, los riesgos geopolíticos han inyectado una prima estimada de entre $3 y $5 por barril, sin contrapeso de los fundamentos, debido a la incertidumbre en los pronósticos de sobreproducción.

Así las cosas, los crudos marcadores Brent y WTI, al cierre de los mercados el viernes 20 de febrero de 2026, se transaban en $71,76/BBL y $66,48/BBL, respectivamente, lo que reflejaba un incremento de casi 6% con respecto al cierre de la semana anterior.

VENEZUELA

¿Una economía tutelada hacia la transición política?

Aunque lo extraño se ha vuelto habitual en Venezuela, uno no deja de sorprenderse de que un régimen, hasta hace poco parte de un eje «revolucionario antiimperialista», ahora pareciera moverse al son de los designios de Washington en temas económicos y políticos. La última semana ha estado marcada por nuevos intentos de reconfiguración política y económica, que, aunque todavía tímidos, dan cierta esperanza a una población que, por los momentos, es poco más que un testigo del sainete político.

En lo económico, se continuó tratando de controlar el mercado cambiario mediante flujos de divisas más predecibles, autorizados por el Tesoro norteamericano. Mientras que en la promoción de inversiones en el sector petrolero se observa un renovado interés, en particular abonado a la emisión de nuevas licencias por parte de la OFAC.

En lo político, se aprobó, después de algunos tropiezos, la Ley de Amnistía y se continuó tratando de mostrar una lenta disposición a reducir el número de presos políticos y a dar libertad plena a algunos políticos relevantes de la denominada oposición verdadera.

Visita del Comando Sur de EE. UU.

Pero quizás el evento que más sorprendió fue la visita a Caracas, el 18 de febrero de 2026, del general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de EE. UU., y del subsecretario interino de Defensa para el Hemisferio Occidental, Joseph Humire. Acompañados por la embajadora Laura Dogu, se reunieron con autoridades del gobierno interino, entre ellas la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello. Uno solo puede especular sobre la incomodidad que las autoridades venezolanas debieron sentir al recibir al comandante de las fuerzas militares que extrajeron a Nicolás Maduro y a su esposa hace menos de dos meses. Pero el hecho de que no se hayan publicado fotos de la reunión nos debe dar alguna clave.

Supuestamente, el objetivo de la visita fue discutir la estabilización del país y la implementación del plan de tres fases del presidente Donald Trump para Venezuela. Se habla de establecer mecanismos de cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y la migración, así como de supervisar al personal militar estadounidense asignado a la seguridad de la sede diplomática en Caracas. De nuevo, una muestra del vasallaje que parece haberse establecido entre el régimen y los EE. UU. Que, por cierto, es algo que, como país, resulta sumamente vergonzoso, aunque nos resulte útil para avanzar.

Situación económica y cambiaria

En el aspecto económico, se realizaron subastas de las divisas recibidas de las cuentas controladas por un total de $300 millones, en procesos que presentaron algunos problemas operativos debido a las exigencias de «compliance» impuestas por los entes de EE. UU. Las subastas se liquidaron a precios cercanos a los del mercado paralelo, lo que generó suficientes bolívares para cubrir las necesidades presupuestarias. La brecha con la tasa oficial se mantuvo alrededor del 40% y el cierre de la brecha se lleva a cabo de forma gradual para beneficiarse de lo indexado a la tasa oficial (Oficial: Bs 405/$ y Paralelo: Bs 570/$).

Licencias petroleras y contratos

La compañía francesa, Etablissements Maurel & Prom S.A., fue sumada a la licencia de operación de la OFAC (LG 50A) y se rumora que varios de los contratos CPP, aprobados bajo la ley antibloqueo, serán rescindidos, probablemente debido a la imposibilidad de los involucrados de obtener dichas licencias. Entendemos que los contratos de las empresas mixtas (EM), en las cuales los socios «B» serán las operadoras, no tendrán escollos en lograr llenar los extremos de la nueva Ley de Hidrocarburos (LOH), ya que al acordar el esquema de recuperación de las deudas pendientes con PDVSA y una tasa de ISLR de 34%, las negociaciones de niveles de regalía e impuesto integral no serán necesarias, eliminando, por lo tanto, una buena parte de la discrecionalidad presente.

En función de estos contratos, de EM y CPPs, ahora licenciados y firmados dentro de los plazos aplicables de 180 días desde la publicación de la nueva LOH, reiteramos nuestras proyecciones de producción en los próximos 22 meses: 1,1 MMBpd a fin de 2026 y 1,4 MMBpd al final de 2027.

En una nota aparte, Citgo (filial de PDVSA) y Phillips 66 solicitaron licencias a la OFAC para adquirir crudo venezolano sin pasar por los «traders».

Ley de Amnistía y situación política

En el entorno político, la aprobación de la Ley de Amnistía es considerada por algunos como un paso positivo, aunque se subraya que la ley aprobada deja mucho que desear y, sin duda, está alineada con una estrategia del régimen para perpetuar el control social. La utilización del término «perdón» en la narrativa de todos los personeros del régimen, es ejemplo de la poca intención del régimen de buscar la paz. El concepto de «amnistía», por definición, consiste en anular la responsabilidad jurídica por presuntos delitos, mientras que el perdón se relaciona con una gracia del Estado por un delito real. Además, deja la puerta abierta para acusar de otros supuestos delitos a las personas a las que hoy otorga amnistía.

Además, la ley deja por fuera a grupos de personas que deberían estar cubiertas, como los militares presos. La Asamblea Nacional instaló una comisión especial para implementar la Ley de Amnistía, en clara referencia al manejo de los excluidos. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, habló de la revisión de las medidas cautelares contra 11.000 ciudadanos, lo que da una idea de la represión institucional como forma de gobierno.

A diferencia de la economía y del petróleo, el «tutelaje» en materia política luce laxo.

Sin confirmación, por ahora, se corrió la especie de que EE. UU. está exigiendo al régimen de Delcy Rodríguez la entrega de 9 buscados por la justicia norteamericana; el grupo incluye a Alex Saab y Raúl Gorrín. Otra noticia inesperada fue una visita consular a Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York, autorizada por el juez de la causa.

Operaciones Petroleras

Se percibe una intensa actividad relacionada con el incremento de la operación petrolera por parte de Chevron y Repsol, y de las empresas de servicios, en primera instancia, seguida de actividades relacionadas con Maurel & Prom y otras que puedan recibir licencias de la OFAC. Shell, la angloholandesa, por otro lado, está tratando de acelerar las actividades de desarrollo del Campo Dragón, en la costa afuera de Venezuela, para suministrar gas natural a Trinidad. Un proyecto largamente retrasado.

Datos de producción y exportación

La producción petrolera registró un discreto crecimiento en algunos campos. De manera que la producción correspondiente a esta última semana fue de 885 Mbpd, distribuida geográficamente como sigue:

  • Occidente: 245 Mbpd (Chevron: 102 Mbpd)
  • Oriente: 112 Mbpd
  • Faja del Orinoco: 528 Mbpd (Chevron: 137 Mbpd)

TOTAL: 885 Mbpd (Chevron: 239 Mbpd)

En las refinerías nacionales se procesaron 210 Mbpd de crudo y de productos intermedios, con un rendimiento de 75 Mbpd en gasolina y 67 Mbpd en diésel.

Las exportaciones continúan en línea para promediar más de 700 Mbpd, con Chevron incrementando su participación a 270 Mbpd. El primer cargamento de crudo venezolano llegó a la refinería de Bilbao en España.

El incremento de los precios internacionales, parcialmente compensado por un mayor diferencial entre liviano y pesado, llevó la cesta venezolana a $56,7/BBL.

M.Juan Szabo, Analista Internacional de Energía

Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.