El gendarme necesario Rubio

Más allá de la confrontación política, la crisis venezolana revela una dimensión cultural profunda: la normalización de la irresponsabilidad, la frivolidad frente al sufrimiento y la celebración de la viveza como forma de vida pública. El “venezolano chévere” emerge así como símbolo de una sociedad que convivió con el saqueo, el caos y la destrucción institucional. Comprender esta raíz cultural resulta indispensable para imaginar una verdadera reconstrucción democrática, ética y ciudadana del país.