
El verdadero grito unísono que despertó a toda una nación: No tenemos miedo
La libertad de todos los secuestrados injustamente por el régimen tiene que ser un hecho contundente.
Ese grito de “No tenemos miedo” es erizante al escucharlo, contundente al interpretarlo y sentirlo desde la profundidad humana de tantos años de sufrimiento acumulado, de silencios impuestos, de prudencias incómodas.
La valentía que hoy sube de nivel de forma admirable demuestra la calidad y el valor gigantesco del venezolano. Demuestra lo sufrido en cada hogar y refleja las aberraciones sociales, las torturas constantes y la desesperación humana en todo este proceder de la dictadura.
El miedo siempre está, pero se vuelve pequeño ante la firmeza y la convicción de ser libres.
Venezuela está viviendo un proceso oscuro, donde cada uno de nosotros está dando lo mejor para comunicar, visibilizar y resistir, construyendo el camino hacia la luz, la libertad sin condiciones, el progreso sin limitaciones y derechos reales sin manipulaciones.
Invito a todos los venezolanos a enfocarnos en seguir insistiendo por las libertades. A seguir firmes en la comunicación, acompañando a quienes hoy sufren sin ver al hijo, a la madre, al padre o al esposo, sin fe de vida.
La libertad de todos los secuestrados injustamente por el régimen tiene que ser un hecho contundente.
No queremos shows mediáticos de quienes intentan hacerse pasar por defensores, siendo falsos opositores, ni ver a personajes con cámaras saliendo abrazados, siendo los supuestos salvadores, cuando realmente todos sabemos que son responsables de esta tragedia, y se aprovechan de esta situación hablando de unidad mientras buscan lavarse las manos.
No hay arrepentimiento real. Solo acciones forzadas, hechas a regañadientes.
Nadie cree en ustedes. Nuestra confianza está en la resistencia que nos mantiene firmes en el verdadero anhelo de cambio y libertad.
Que viva la libertad. Que viva la voz alta y firme de mujeres y hombres, jóvenes y ancianos que siguen alzándose contra quienes han causado tanto daño a nuestro país.